Voy y vuelvo, voy y vuelvo... como mi conexión a internet. Se me ha jodío el super router wifi de Apple, muy fashion y muy caro, pero al año ha hecho catapún y llevo tres semanas sin wifi. Que ya no sé vivir sin él. También, de paso, se me ha muerto el portátil. Mi Marido y sus colegas están tratando de resucitarlo, pero para mí que no tiene arreglo. Un día fui a encenderlo... y no pasó nada, oigan. RIP. Así que entre una cosa y otra, tengo abandonado el blog, el correo y hasta el Facebook, con lo que me divertía yo con esas chuminadas.
También me ha tenido fuera de juego el final de curso. Hay quien piensa que los únicos que trabajan en junio son los alumnos que tienen mucho muchísimo que estudiar. ¡Y una mierda! Cada alumno que suspende es un examen más de recuperación que corregir, más dudas del tipo: "¿Y qué hago yo ahora?¿Lo apruebo o no lo apruebo?". Me puedo pasar toda una tarde decidiendo qué hacer con un 4,5. Al final, como soy un cacho pan con ojos, apruebo a casi todos, pero sólo al final, para hacerles sufrir y que no se confíen...
Y ahora estoy de vacaciones, toda la mañana solita con mi niña. Es buenísima y adorable, pero hay ratos en que acabo de ella hasta el moño. ¡Si hasta cuando voy al baño me la llevo en su hamaquita porque no le gusta estar sola! Y yo, que soy de cagar en soledad y con sudoku, me encuentro sentada en el trono observada por dos penetrantes ojos castaños.
Mientras escribo estas líneas me está mirando, juguetea con su chupete y se balancea en su hamaquita, dando grititos.
Después de este verano, o nos queremos aún más o nos odiamos... Nunca había pasado tanto tiempo con nadie.
P.S.: Para los que preguntaron: no tengo ni idea de la marca del papel higiénico de la prueba. Sospecho que es francés, por la empresa que me envió la muestra. Pero por ciertas pistas, deduzco que debe ser una marca relativamente nueva y bastante económica. Y no estaba nada mal. Eso sí, pagarme no me han pagado. Que no me vendría nada mal ese sobresueldo, porque soy mileurista y funcionaria interina (o sea, doblemente jodida).
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Deberíamos formar un club de feisbus: Madres que cagan con sus hijos dentro del cuarto de baño.
ResponderSuprimirEsto de tener testigo para todo... menos mal que todavía no habla jajajajaajajajaajajja
Yo hago lo mismo con la mía y conozco a más de una por aquí que también.
Y mi niña también es adorable.
Hasta que le da la rabieta del dolor de encías y me tienes como esta mañana, pa tomar un camino.
Venga darle juguetes. Sentándola en la hamaquita. En el columpio. En la trona. Dándole el mordedor. Dándole el chupete. Dándole el chupete-mordedor (un invento genial). Haciendo el pino. El pino-puente. Cantando y bailando delante de ella "Eva María se fue buscando el sol en la playa". POr no coger la puerta e irme. Porque la quiero a rabiar. Tanto como le rabian a ella sus encías.
En fin. A disfrutarla que dicen que pasa rápido (y yo a veces me pregunto porqué lo dicen con lástima).
Por cierto. Mi hermano también es profesor y también es un trozico pan... ainssssss...
Un besazo guapaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Y no tardes en volver.
Elly
Pd.- ya nos avisarás si ves el papel higiénico en el mercado pa ir a comprarlo jajajajajaajajajajaja
Pués nunca me pasó eso de ir al baño con los niños...y eso que tengo 3,jejeje
ResponderSuprimir¿Seré una mala madre?
O simplemente los míos se quedaban solitos tan a gusto...
Bienvenida al club de las madresquecaganyselavansuszonasintimasconespectadores. Llega un momento que te acostumbras y ya ni te corta.
ResponderSuprimirComo no nos van a cambir la vida?
Son tan bonitos/as.....
Elly: cuando hagan ese grupo de feisbuc, yo me apunto. Si es que en el momento en que te quedas embarazada, pierdes cualquier pretensión de intimidad. Primero, to´Dios te mira el chirri y las tetas, y después esto...
ResponderSuprimirYa verás el mes que viene, cuando la hamaquita ya no la contenga... que es lo que le pasa a la mía, por Dios!
Ana: tus hijos eran unos BENDITOS, no sabes qué envidia. Mi Peque durante el día duerme poquísimo (luego duerme por la noche de un tirón, al menos) y no soporta la cuna si está despierta y sola. Así que todo el día en hamaquita o en parque, siguiendo a mami por toda la casa.
LOLA: nunca me gustaron los niños, pero la mía me roba el corazón. Piénsalo: si no fueran tan lindos, no tendríamos fuerzas para hacer todo lo que ahora hacemos de buen grado.
Y efectivamente, ya ni me corta. Es más: espero que La Peque se acostumbre tanto a ver a mami sentada en la taza que le cueste luego menos hacerlo ella cuando le quite el pañal.