Llevas tanto tiempo fuera como dentro. Mi cosita, mi preciosa, mi niña linda.
Hace nueve meses que cogí tu mano y acaricié tus mejillas. Nueve meses menos un día que vi tu primera sonrisa.
Te conté los dedos de forma compulsiva. Me desperté varias veces sobresaltada para comprobar que respirabas.
Mi amor, mi pirañita, mi osita de peluche.
Mi burrina, mi corazón, mi cosita guapa.
Te amé desde que eras una rayita rosa, antes de conocerte, antes de ponerte nombre. Te lloré cuando pensé que te perdía, no porque quisiera ser madre, sino porque era a ti a quien quería. A mi lentejita.
La risa más divertida, el llanto más desolador, la mirada más limpia y más hermosa del mundo.
A veces te abrazaría hasta dejarte sin respiración. Te comería los pies, la tripita, las orejitas, el culete.
Tú el mejor analgésico, el mejor ansiolítico, la mejor compañía.
Hoy llevas tanto tiempo fuera como dentro.
Te quiero, Peque.
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Gensanta, qué bonico Rhiannon!
ResponderSuprimirY como se les quiere, si es que son lo mejor.
No sabía que tuviste un susto durante el embarazo.
Un besazo para esa super-peque tan preciosa.
Y para la mami, otro.
Elly
A mí que sea la última vez que tú me haces llorar chavala!!!
ResponderSuprimirUn besazo y felicidades a las dos.
Solo si has sido madre entiendes verdaderamente ese sentimiento.
Solo hay algo que supera la ternura de una madre ......................
ResponderSuprimir...................................................................................................................................................................................................................................La ternura de todas las madres juntas.
Felicidades
Saludos canarios
Elly: no tuve un susto, en realidad tuve dos. En ambos casos, falsas alarmas: un pólipo que sangraba, hasta que me lo encontraron y me lo quitaron en un pispás. Otro beso de la Peque y mío para vosotras.
ResponderSuprimirLOLA y Contramipersona: efectivamente, hasta que no he sido madre no he sentido esa forma de amor tan intensa y tan generosa. Pero no creo que sea exclusiva de las madres, sino que también los padres la sienten. Al menos eso me parece cuando veo a MM abrazar a nuestra hija.
Besos
Tienes toda la razón, lo escribí pensando en mí y me olvidé de los papis. Ellos también están incluidos en mi comentario.
ResponderSuprimirUn beso wapa
¡Qué bonito! ¡Pelos como escarpias...!!!!
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